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Protocolandia o la tierra de los gringos.

En este último viaje a Norteamérica he tenido unas cuantas reflexiones que se dividen categóricamente en dos, respecto a los gabachos: odiarlos y admirarlos.

La primera categoría viene a cuento debido a que al llegar al areopuerto de la ciudad de mami, me encontré con una fila Interminable que decía algo así como: “debido a los recortes presupuestales aplicados por el gobierno, el tiempo de espera para pasar migración ser mayor al normal”, lo cual me lleva a la primera reflexión. Los gringos explican todo, aunque no se los preguntes. Quisiera que alguna vez nuestros flamantes patrulleros chilangos nos explicarán por que ponen sus patrullas a las 3 de la tarde en viernes, obstruyendo 2 de los 3 carriles del viaducto….increíble pero cierto, no explican nada aunque parezca evidente que requerimos de una explicación…..pero volviendo a los gringos, debo decir que explican todo, son los amos de la explicación, si hubiera un manual para explicar lo evidente estaría escrito por un gringo.
El caso, es que después de hora y media de espera, por fin llegue con el policía de migración, que por razones para mi ultraterrenales , se tardaba de 5 a 10 minutos más que sus colegas, pero es bien sabido que sí pretendes cambiarte de fila por tu propia decisión, puedes ser deportado por insurrecto en el país de los protocolos, llámese gringolandia. El sujeto en cuestión, policía de migración o como se llame, tenía a bien, compartir conmigo el aristocrático apellido que sólo algunos privilegiados latinos tenemos, Pérez, el tipo era como ecuatoriano o algo parecido. Después de algunas preguntas protocolarias (no hay que olvidar que estábamos llegando al país del protocolo), el tipo se puso un poco loco debido a que no encontraba el sello (he said: the stamp) de mi ingreso a México posterior a mi último viaje a los Estados Unidos acaecido hacia 2 años…..no miento si digo, que el tipo reviso mi pasaporte más de 25 veces, en busca del maldito sello, al no encontrarlo, decidió, muy celoso de su deber, aplicar el protocolo correspondiente, o sea mandarme a investigación. “Wait over there, until another person pick you”…¿en serió? Debe ser una broma-pensé-no era broma, después de 90 minutos de fila, el Sherlock Holmes ecuatoriano, decidió que el protocolo era necesario, entonces tras otros 15 minutos de espera, llego otro policía migratorio con cara de adicto para llevarme a una sala, donde debía esperar instrucciones del protocolo número xxxx, en esa sala había un poco de todo, era un zoológico migratorio por decirlo de alguna forma, tras otra hora y media más, en la cual pense que yo no merecía ese trato indigno al tiempo que pensaba que el burócrata del aeropuerto de la Ciudad de México, que olvido poner el sello 2 años atras, mismo que ahora buscaba Sherlock Pérez en Miami, debería mientras yo mentaba madres, disfrutar de el último triunfo de las aguerridas Águilas del América muy quitado de la pena. Así pues mientras yo refunfuñaba pensando que debería haber ido a Perú en vez de andar lamiendo el sueño americano, por fin me “dieron permiso” los gringos de entrar a la Cuba libré o sea Miami….mi pensamiento era en resumen: pinches gringos.
La segunda categoría vino unas 12 horas después de mi arribo. Al día siguiente, me desperté y salí a correr a un hermoso lugar llamado “Brickell Key” un circuito divino, junto al mar, al iniciar mi recorrido, encontré unas señales que con dibujos, decían, algo así como, no mascotas sueltas, no bicicletas, no patinar, etc…..después de dar un par de vueltas corriendo a ese hermoso lugar, mi reflexión número 2 de los gringos, fue distinta, evidentemente, no encontré ninguna persona en bicicleta, ninguna suciedad de mascotas, ninguna mascota sin correa, nadie patinando…..entonces pensé, estos gringos, obedecen por que saben que así es como todos disfrutan lo que han construido.
Ni hablar, odie a Sherolck Pérez, pero debo decir, que su respeto a las normas, ya las quisiéramos para un domingo los mexicanos. Así qué pase del odio a la admiración. Gringos de pacotilla, a partir de ese momento confirme que “tan lejos da París y tan cerca de los gabachos”

El abrazador sin brazos

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Hace unos días tuve la oportunidad de presenciar una conferencia de Nick Vujicic, un hombre que hace 30 años nació sin brazos ni piernas y hoy esta convertido en uno de los conferencistas mas importantes el mundo. El resumen de mi sentimiento al salir fue “la contundencia del ejemplo”

Lo impresionante de Nick es que después de una conferencia de poco más de una hora, en la cual aparte de motivar y hacer reflexionar a miles de personas ahí reunidos respecto a la subjetividad de nuestras limitaciones para alcanzar lo que anhelamos, logro dejar en todos los ahí presentes un deseo casi incontrolable de poder subir el escenario a darle un abrazo. Así, por más inverosímil que pueda parecer, un hombre que nació sin piernas y sin brazos, hoy ha logrado que todas las personas que lo van a escuchar en sus conferencias a lo largo y ancho del planeta,quieran y necesiten sus “abrazos, sin brazos”.

¿Qué es un abrazo, sin brazos?. Es sentir desde la esencia del ser humano, la magnificencia del amor, es ante todo, romper cualquier paradigma imaginable respecto a lo que podemos lograr si creemos en nosotros, pero más aún, es reconocer la importancia del amor en nuestras vidas. Nick no habla en su conferencia de las partes “técnicas” de su rehabilitación, ni de sus terapias, ni de los aparatos que le ayudan a llevar una vida razonablemente normal, Nick habla de lo importante que fue ser aceptado y amado por su familia ante la adversidad y así, sin falsas poses, con una habilidad histriónica envidiable navega en su conferencia desde las bromas hasta el coqueteo con el suicidio, con un mensaje concreto basado en 3 cosas: el amor, la persistencia “push de límits” y Dios.

Podemos o no creer en su Dios, podemos o no creer en la ciencia médica que lo llevo ahí, pero no podemos negar que la contundencia de su ejemplo es implacable.

Los invito a intentar hacer 5 cosas rutinarias de su día, sin manos y piernas y luego pensar en lo que Nick se ha convertido, el ejercicio de esta reflexión terminaría con 2 preguntas: ¿qué me impide hacer lo que quiero?, y ¿si Nick puede abrazar sin brazos, tu que puedes hacer con lo que NO tienes?

Mayo 2013.

Mayo

En mayo, caerán las primeras gotas de lluvia
la tierra sedienta, agradecida, nos colmara el día
de colores y verdor llenara el paisaje
mientras nosotros continuamos el viaje

El arte de manejar expectativas.

En el tercer capítulo de la segunda temporada de la aclamada serie para televisión “Mad Men”, creada por Mathew Weiner y que ha ganado la friolera de 4 Globos de oro y 15 Emmys, vemos al personaje principal Don Drapper, utilizando frases inolvidables cuando despide a su secretaria, quien nerviosa ante el inminente despido de Drapper le dice ‘trate de cubrirlo’ y el le contesta al tiempo que enciende su enésimo cigarrillo del día, ‘su trabajo no es cubrirme, es manejar expectativas y no es apta para hacerlo’.

Más allá de lo extraordinariamente bien manejado y ambientado de la serie, la frase como muchas otras que nos a regalado el programa de Drapper respecto al manejo de expectativas me quedo retumbando en la cabeza por horas. De facto, pienso que la vida misma es un continuo arte de manejo de expectativas, todas las relaciones ínter personales, laborales, amorosas, afectivas y de cualquier índole tienen inmerso un toque mágico a este respecto.

Yo no conozco a nadie que siendo hábil en el manejo de expectativas no haya conseguido lo que busca.

Una expectativa es un supuesto basado en el futuro y puede ser real o irreal, cuando una expectativa no se cumple, viene una decepción por lo menos, así pues, administrar las expectativas es hacer y/o decir lo necesario para que la expectativa que se espera de nosotros se cumpla, el resultado de administrar las expectativas de los demás es normalmente el que nosotros logremos que se cumplan las nuestras. Por ejemplo en las relaciones afectivas, si una persona nos interesa, trataremos de administrar sus expectativas con la intención de que nos acepte y así cubriremos nuestra expectativa de estar con esa persona. En los negocios, ¿como se hace dinero si no es atrayendo más clientes? lo cual se logra cubriendo las expectativas de lo que se espera de nuestro producto y así podría enumerar más y más ejemplos.

Pensar entonces en cuales son nuestras expectativas y en consecuencia administrar las expectativas que se esperan de nosotros debe ser de utilidad, mientras tanto, recomiendo aprender de Mad Men, algunas moralejas muy interesantes.

“La vida, es fundamentalmente una cuestión de expectativas”
Horacio.